Derecho de Soñar?
Por supuesto que se vale soñar., Aunque algunos aún digan que lo vivido siempre ha valido la pena, Siempre se queda un rinconcito de cielo metido allí enmedio de las ganas que espera volverse realidad., Al menos eso me pasa a mí; y más cuando estoy ahora mismo lejos de casa y lejos de esas manos que me saben alcanzar y dan alivio a mi espalda, y que se vuelven luciérnagas para felizmente -en toda esta oscuridad- hacer que el camino de regreso sea menos largo y más deseado.
Estaba también pensando en el viejo Benedetti, y sonando debajo de este teclado, estaba Silvio con "Venga la Esperanza" y como una cosa siempre lleva a otra, de repente recordé unas palabras de Galeano, que aún sin su permiso me voy a permitir dejar aquí abajo.,
Valga pues este atrevimiento y entrados ya en este Milenio, hagámos de cuenta que no fuera escrito antes del 2000 sino justo en estos días y que Eduardo nos regale pronto su versión corregida, aumentada y celebrada.,
Sea Pues:
Aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.
Deliremos, pues, por un ratito.
• El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies:
• En las calles, los automóviles serán pisados por los perros.
• El aire estará limpio de los venenos de las máquinas, y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
• La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el super-mercado, ni será mirada por el televisor.
• El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.
• La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar.
• En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a hacer el servicio militar, sino los que quieran hacerlo.
• Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
• Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
• Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
• Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
• El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra por siempre jamás.
• Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.
• Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.
• Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
• La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
• La policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
• La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
• Una mujer, negra, será presidente de Brasil y otra mujer, negra, será presidente de los
• Estados Unidos de América. Una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú.
• En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
• La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las piedras de Moisés. El sexto mandamiento ordenará: "Festejarás el cuerpo". El noveno, que desconfía del deseo, lo declarará sagrado.
• La Iglesia también dictará un undécimo mandamiento, que se le había olvidado al Señor: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte".
• Todos los penitentes serán celebrantes, y no habrá noche que no sea vivida como si fuera la última, ni día que no sea vivido como si fuera el primero.”
En la siguiente entrada, trataré de volver al origen con Mario Benedetti recordando algo que ahora mismo me esta dando vueltas en la cabeza.
Mientras tanto, que esten bien!
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